Desde principios de año,
la cocina escolar ha estado en apuros.
Anteriormente, el gobierno peruano apoyaba a escuelas remotas con ayuda alimentaria para contribuir a la alimentación diaria. El gobierno sabe que sin estas comidas, los niños no pueden asistir a la escuela. Sin embargo, esta ayuda se suspendió con una excusa poco convincente: la higiene. ¡Como si la leche enlatada no fuera estable! Ahora nos las arreglamos solos y gastamos cada euro en almuerzos, bebidas y gastos de cocina.







